San Luis Gonzaga. Patrono de la juventud católica y de la pureza

San Martin, Miércoles, 21 de Junio de 2017 | 15:35

San Luis Gonzaga, (1 de marzo de 1568 - 21 de junio de 1591), fue un aristócrata italiano que se convirtió en un miembro de la Compañía de Jesús (los Jesuitas). Mientras todavía era estudiante en el Colegio Romano, murió como resultado de cuidar a las víctimas de una epidemia. Fue beatificado en 1605 y canonizado en 1726.

Fiesta: 21 de junio

Martirologio Romano: Memoria de san Luis Gonzaga, religioso, quien, nacido de nobi- lísima estirpe y admirable por su inocencia, renunció, en favor de su hermano, al principado que le correspondía e ingresó en la Compañía de Jesús, sucumbiendo, apenas adolescente, por haber asistido durante una grave epidemia a los enfermos contagiados en Roma (1591)

Biografía de San Luis Gonzaga

San Luis, fue el hijo mayor de Fernando Gonzaga, quien era marqués de Castiglione. Nació el 9 de marzo de 1568. Las primeras palabras que pronunció Luis fueron los santos nombres de Jesús y María.

Cuando tenía nueve años de edad hizo voto de virginidad perpetua, y por una gracia especial siempre estuvo exento de tentaciones contra la pureza. Recibió su primera comunión a manos de San Carlos Borromeo.

Siendo todavía un jovencito, tomó la decisión de dejar el mundo, y en una revelación fue dirigido por la Santísima Virgen María para unirse a la Compañía de Jesús (Los Jesuitas).

La madre del Santo se regocijó al saber la determinación que había tomado su hijo de hacerse religioso, pero su padre, durante tres años se negaba a darle su consentimiento.

Dos circunstancias muy especiales fueron las que convencieron a su padre de darle su consentimiento: la primera fue al ver a su hijo azotarse a sí mismo hasta que la sangre le corría por el cuerpo, mientras imploraba al Todopoderoso que cambiara el corazón de su padre; y la segunda fue la firmeza con la que el inocente joven, un día, se dirigió a él con las siguientes palabras:

"Padre, Dios me llama, yo debo obedecerle. Tú, mi querido padre, te opones al Altísimo mismo cuando te opones a que yo siga mi vocación..."

Por todo esto, y con lágrimas en los ojos, su padre le dio su consentimiento, y Luis, dando gracias a Dios, renunció el marquesado a su hermano, fue a Roma y pidió al Padre General, Claudio Aquaviva, que lo recibiera en la Compañía de Jesús.

San Luis obtuvo el permiso para entrar en el noviciado el 25 de noviembre 1585.

Él pronunció sus votos después de dos años, y estudió, como era costumbre, filosofía y teología.

Ferviente penitente en todo momento, él solía decir que dudaba de que sin la gracia de la penitencia podría continuar avanzando contra la naturaleza, que, cuando no se era afligido y castigado, tendía gradualmente a recaer en su estado de no redimido, y por lo tanto podría perderse el hábito del sufrimiento.

"Soy una pieza torcida de hierro y he venido a la religión para enderezarme conel martillo de la mortificación y la penitencia"

San Luis Gonzaga: servidor de los enfermos

En el tercer año de estudio, le llegó una revelación divina de que él no viviría mucho tiempo. Durante su último año de teología, en 1591, una fiebre maligna estalló en Roma.

El Santo se ofreció para el servicio de los enfermos, y fue aceptado para ese deber peligroso. Fue enviado entonces para ayudar a los enfermos en el hospital de los jesuitas de Roma.

Él realizó todas sus labores de servicio con gran amor y entrega, aún arriesgándose de contagiar la terrible peste. Varios de los religiosos contrajeron la fiebre, y Luis estaba entre ellos.

Él estaba seguro de que ésta era la causa de su eventual final, y una vez le preguntó a su confesor, San Roberto Belarmino, si era posible evitar el Purgatorio después de la muerte. San Roberto le aseguró que sí era posible, y Luis aspiraba a este fin.

Su muerte

Él en algunas ocasiones, se le veía como a punto de morir, pero se recuperaba luego, para después volver a recaer.

La salud de San Luis Gonzaga era tan pobre que recibió el Viático y la Extremaunción en varias ocasiones. Tuvo una revelación en la que vio que él pasaría la octava del Corpus Christi.

Después de tres meses de una intensa fiebre, su frágil salud no pudo resistir más. Murió a la edad de veintitrés años, repitiendo el Santo Nombre de Jesús, un poco después de la medianoche entre el 20 y el 21 de junio, del día de la octava del Corpus Christi.

San Luis Gonzaga es el patrono de la juventud católica y de todos aquellos jóvenes que desean mantenerse puros

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